En este mundo existe el concepto de niveles. A excepción de quienes se ganan la vida derrotando monstruos, la mayoría de la gente apenas alcanza niveles entre el 1 y el 5. Es más, no cualquiera puede salir a cazar monstruos; la capacidad para ello depende en gran medida del rol otorgado por Dios. Existen ocho roles aptos para esta tarea: guerrero, luchador, clérigo, mago, pícaro, comerciante, cazador y hechicero. Aquellos bendecidos con un poder extraordinario se dividen en tres categorías: realeza, héroes y sabios. Sin embargo, la mayor parte de la población carece de tales poderes y se gana la vida cultivando la tierra o regentando comercios. Las poblaciones son desarrolladas por quienes poseen el rol más débil: los aldeanos.
Para los aldeanos sin poderes, salir a cazar monstruos equivale a suicidarse. Pero un día, un niño de dos años al que se le asignó el rol de aldeano se percata de algo.
Al derrotar a un monstruo... se puede obtener una gran fortuna.